Revista TECH Carlos Cisneros ISNN 2737-6036, Año 2025, Número V, páginas 10
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1. INTRODUCCIÓN
La tecnología LiFi (Light Fidelity), derivada del
estándar IEEE 802.15.7, implementa
comunicaciones ópticas inalámbricas mediante la
modulación de alta frecuencia de fuentes LED,
cuyas variaciones de intensidad son indetectables
para el ojo humano. La señal óptica es captada por
un fotodetector —generalmente un fotodiodo o un
sensor LDR— que convierte la irradiancia incidente
en una señal eléctrica digitalizable para su
decodificación [1]. Este esquema ubica a LiFi dentro
del marco de las Optical Wireless Communications
(OWC), que abarcan enlaces ópticos no guiados en
rangos infrarrojo, visible y ultravioleta,
diferenciándose de los sistemas guiados como la
fibra óptica [2].
Dentro de las OWC, las Visible Light
Communications (VLC) utilizan exclusivamente el
espectro visible para establecer enlaces punto a
punto, empleando LEDs como emisores y
fotodetectores como receptores. Tanto VLC como
LiFi comparten mecanismos de modulación y control
definidos por IEEE 802.15.7, aunque LiFi extiende
estas capacidades hacia redes bidireccionales,
movilidad y handover, configurándose como un
análogo óptico de WiFi [3].
El uso del espectro visible otorga a LiFi ventajas
técnicas significativas: inmunidad a interferencias
electromagnéticas, operación en un ancho de banda
extremadamente amplio, alta densidad de celdas y
mayor seguridad física del canal debido a la
contención espacial del haz luminoso [4]. Asimismo,
los LEDs presentan una elevada eficiencia
energética y permiten la simultaneidad entre
iluminación y comunicación. No obstante, el estado
emergente de la tecnología conlleva costos elevados
y limitaciones de alcance y línea de vista.
La necesidad de sistemas de localización en
interiores robustos y precisos se ha incrementado en
sectores como salud, logística, manufactura
avanzada, navegación robótica, control de accesos
y trazabilidad de activos [5]. Las tecnologías
basadas en radiofrecuencia como WLAN, Bluetooth
o UWB, presentan limitaciones vinculadas a
interferencias, vulnerabilidades de seguridad y
degradación de desempeño en entornos densos [6].
Desde los primeros experimentos de Haas, que
demostraron tasas superiores a 10 Mbps y
posteriormente del orden de gigabits por segundo en
laboratorio [7], LiFi se ha consolidado como un
candidato para aplicaciones de posicionamiento en
entornos electromagnéticamente complejos. En
escenarios de localización, los transmisores LED
pueden emitir códigos ópticos únicos asociados a
celdas espaciales, permitiendo al receptor
determinar su posición mediante identificación
directa, análisis de escena o detección de
proximidad [8].
A pesar del potencial de la tecnología, los sistemas
LiFi aún presentan limitaciones, principalmente
costos elevados, dependencia de línea de vista y
sensibilidad a condiciones de iluminación. Sin
embargo, diversos desarrollos internacionales
demuestran su madurez creciente. Por ejemplo, el
proyecto AAL x AAL, desarrollado por el VDA Group,
Solari Spa y la Universidad de Udine, busca integrar
LiFi en entornos sanitarios debido a su nula
contaminación electromagnética, lo cual resulta
crítico en la operación de equipos como los
escáneres IMR. Actualmente, esta implementación
se encuentra en fase de pruebas en el Oncological
Reference Center (CRO) en Aviano, Italia [9].
Asimismo, LiFi ha sido evaluado en aplicaciones de
seguridad crítica. En un simulacro de ataque a la red
de metro, Verizon, Nokia y Aegex Technologies
utilizaron LiFi para mantener comunicaciones
bidireccionales seguras con la central de control. En
el ámbito militar y de inteligencia, BT Defence
desplegó infraestructura LiFi en las instalaciones de
Adastral Park, proporcionando conectividad a más
de 3.700 empleados bajo estrictos requisitos de
seguridad [10]. Por su parte, la empresa PureLiFi,
pionera en el sector, desarrolló el sensor LiFi OFE,
capaz de alcanzar velocidades del orden de 1 Gbps,
aunque aún persiste la limitación fundamental
inherente a la tecnología: la comunicación depende
de la presencia de luz; sin iluminación, no existe
enlace [11].
En paralelo, la creciente demanda de sistemas de
localización en interiores para sectores como
logística, salud, manufactura inteligente, navegación
robótica o monitoreo de ocupación ha evidenciado
las limitaciones de tecnologías basadas en RF,
afectadas por interferencias, multipath y
vulnerabilidades de seguridad [6]. En este contexto,
LiFi constituye una alternativa robusta para la
localización, permitiendo etiquetar espacialmente
áreas mediante transmisores LED que emiten
códigos ópticos únicos. El receptor, integrado en un
robot móvil, decodifica dichos códigos para inferir su
posición dentro del entorno.
Considerando estas propiedades, el presente
trabajo investiga el uso de LiFi como sistema de
geolocalización en interiores para un dispositivo
móvil, implementando un prototipo experimental
compuesto por transmisores LED codificados y un