
Revista TECH Carlos Cisneros ISNN 2737-6036, Año 2023, Congreso CICT2023, páginas 6.
1. INTRODUCCIÓN
El Ecuador es un país ubicado en la costa oeste de
Sudamérica con una economía diversificada que
incluye la producción de petróleo, productos
agrícolas, textiles y manufactureros. La producción
empresarial es un factor crítico en el desarrollo
económico del país y es por eso que se ha decidido
conocer la importancia del capital humano y el
capital en la producción del país.
La presente investigación se ha llevado a cabo con
el objetivo de examinar críticamente los factores que
inciden en el crecimiento económico del Ecuador
durante el período de 1970 a 2019. Este análisis se
sustenta en una regresión lineal robusta que utiliza
datos de series de tiempo, donde se consideran dos
variables clave: el capital real y el índice de capital
humano. La motivación detrás de este estudio radica
en la necesidad de comprender los impulsores
fundamentales del crecimiento económico en el
contexto ecuatoriano. A través de esta investigación,
se busca ofrecer una contribución significativa al
aclarar la influencia del capital y el capital humano
en la producción y crecimiento económico del país.
La función de producción de Cobb-Douglas,
desarrollada por los economistas Charles W. Cobb y
Paul H. Douglas en la década de 1920, es un
concepto fundamental en la teoría económica [1]
Esta función describe la relación entre los insumos
de producción y la producción resultante en un
contexto de producción a largo plazo. A lo largo de
los años, ha sido ampliamente utilizada para analizar
y comprender el comportamiento de las empresas y
la economía en su conjunto.
La función de producción de Cobb-Douglas tiene
una estructura específica, que se expresa de la
siguiente manera:
Q = A * L^α * K^β (1)
Donde:
Q =representa la producción
L= es el insumo de trabajo,
K =es el insumo de capital,
α y β =son los parámetros que indican la elasticidad
de la producción con respecto a cada uno de estos
insumos.
El término "A" representa la productividad total de los
factores, que refleja la eficiencia tecnológica [2]
Esta función de producción tiene varias
características clave. Es una función con
rendimientos constantes a escala, lo que significa
que, si se duplican todos los insumos, la producción
también se duplicará. Además, muestra
rendimientos marginales decrecientes para los
insumos individuales, lo que sugiere que, a medida
que se aumenta un insumo mientras se mantiene el
otro constante, el aumento en la producción será
cada vez menor [3]
La función de producción de Cobb-Douglas ha sido
ampliamente utilizada en la economía para analizar
diversos aspectos, como la asignación óptima de
recursos, la medición de la productividad y la
estimación de la elasticidad de sustitución entre el
trabajo y el capital. También se ha aplicado en la
modelización de mercados competitivos y en la
evaluación de políticas económicas [4]
La literatura económica destaca el tamaño de la
empresa como un factor importante en la
determinación de su capacidad productiva y su
competitividad en el mercado. Según autores como
[5] el tamaño de la empresa puede ser visto como un
indicador del potencial de producción y de la
capacidad de asumir mayores riesgos en la
inversión. Asimismo, otros estudios señalan que el
tamaño de la empresa puede ser un factor
determinante en la adopción de nuevas tecnologías
y en la capacidad de generar economías de escala.
El concepto de productividad dentro de la teoría
económica se refiere a la capacidad de un sistema
económico para producir bienes y servicios de
manera eficiente y efectiva. Se mide como la
relación entre la producción total y los insumos
utilizados para producirla, ya sea en términos de
tiempo, materiales, mano de obra, entre otros [6]
La productividad es un factor clave para el
crecimiento económico y el bienestar de una
sociedad, ya que permite mejorar la calidad de vida
de la población y aumentar la competitividad de la
economía. Por lo tanto, es importante entender
cómo se puede mejorar la productividad en un
sistema productivo, lo que incluye la adopción de
nuevas tecnologías, la formación y capacitación del
personal, y la implementación de prácticas de
gestión eficientes [7].
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